VESICULA VILIAR

La vesícula biliar es un pequeño órgano, ubicado debajo del hígado, con forma semejante a la de una Pera, cuya tarea principal es la de secretar la bilis que ayuda a descomponer las grasas.

Esta participa en las funciones digestivas del organismo, puesto que, al liberar la bilis en el conducto biliar, ayuda a digerir algunos de los desechos que se retienen en el intestino.

No obstante, en ocasiones presenta problemas en su funcionamiento, ya que algunas sustancias se quedan retenidas en los conductos, generando obstrucciones que impiden el paso de la bilis.

Como consecuencia se producen una serie de síntomas que, al no ser atendidos de forma oportuna, pueden causar un fuerte impacto en la calidad de vida.

Debido a esto es primordial conocer cómo se manifiestan estas dificultades y, tras identificarlo, consultar al médico para recibir un tratamiento adecuado.

Vesicula Biliar Medico

6 señales a considerar de la Vésicula Biliar

1.- Inflamación y gases:
Esto se debe a la acumulación de desechos que, al no ser expulsados de forma óptima, se fermentan y provocan gases y malestar.
2. Dolor y pesadez abdominal:
El dolor suele darse de forma repentina e intensa, y puede durar unos 15 minutos.
Luego desaparece y reaparece, siendo más severo y durando entre 12 y 15 horas.
Esta señal debe analizarse con ayuda médica, ya que puede indicar la presencia de cálculos biliares.
3. Náuseas y mareos:
Si bien es cierto que se producen por múltiples causas, hay que considerar que pueden darse ante dificultades de la vesícula.
Esto se debe a su incapacidad para usar los jugos biliares en el proceso de digestión de las grasas, lo cual aumenta la presencia de desechos en el intestino y la sangre.
4. Mal aliento:
Sabemos que el mal aliento se puede generar por infecciones bacterianas o malos hábitos de higiene.
Sin embargo, cuando es recurrente y difícil de controlar, es probable que su origen tenga que ver con las dificultades en las funciones del hígado y la vesícula biliar.
5. Falta de apetito:
Perder el apetito de forma repentina es una señal que indica que algo no está funcionando bien en el organismo.
Mientras que puede darse por enfermedades inflamatorias crónicas, también es común por los problemas digestivos que genera el mal funcionamiento de la vesícula biliar.
6. Ictericia:
Si la piel o la esclerótica de los ojos adquieren un tono amarillento es fundamental acudir al médico para determinar su origen.
Esta condición se produce por la acumulación de bilis en la vesícula que, algunas veces, acaba en la formación de cálculos.